• Share to Facebook
    • Twitter
    • Email
    • Print

July 26, 2004

La AHPPA Ha Cambiado la Realidad de la Protección Animal en Costa Rica

Humane Society International

Años atrás, un niño llegó a las puertas de la Asociación Humanitaria Para la Protección Animal de Costa Rica (AHPPA) cargando una pequeña caja que había encontrado cerca de la línea del tren. Dentro de la caja había un perrito de dos meses de edad con heridas severas. La piel y los ojos del animal estaban severamente quemados y su cuerpo se veía tan rosado como el de un cerdito. A este perrito y sus hermanos los rociaron con gasolina y les encendieron fuego.

Pepito, como luego lo llamaron, fue el único sobreviviente. Sin importar sus heridas, el movía su cola y agradecía la atención al llegar a la clínica de la AHPPA. El personal de la clínica decidió que este perrito tan tenaz merecía una segunda oportunidad en su vida y lo cuidaron hasta que recuperó salud.

Una vez que el personal lo curó, lógicamente no lo podían dejar ir. Actualmente, Pepito es la mascota oficial de la AHPPA y es quien da la bienvenida. Aunque está ciego debido al abuso original, Pepito sabe moverse dentro de las instalaciones e instantáneamente les da la bienvenida a todos los animales nuevos, especialmente a los perros y cachorros que él espera dormirán a su lado en su propio cuarto. La AHPPA ha nombrado a Pepito “El Rey del Refugio." *

Pepito es solo uno de los muchos animales que la AHPPA ha rescatado. Pero los esfuerzos de la organización no están enfocados solamente en el rescate de animales. Ellos también desean cambiar la perspectiva cultural sobre los animales en Costa Rica.

No hace mucho tiempo, el destino de los animales en el país centroamericano era desalentador. Los perros y los gatos no eran considerados como animales de compañía sino como animales de trabajo; los perros eran para cuidar los hogares, los gatos para perseguir ratones. Algunas personas en realidad creían que si un perro era encadenado, sería un mejor perro guardián. A los perros únicamente se les alimentaba con sobrantes y en caso de que no hubiese, padecían hambre. Usualmente a los gatos no se les alimentaba del todo, de acuerdo con la noción de que el hambre los convertiría en mejores cazadores de ratones.

"Las personas veían a los animales como su propiedad, como una silla, un automóvil o un closet. No tenían cariño por ellos, pensando que los animales tampoco tenían sentimientos," indica Lilian Schnog, Presidente de la AHPPA.

Cuando los dueños ya no deseaban a sus animales, simplemente los echaban a la calle. Debido a que muchos de los animales desterrados solían ser hembras (abandonadas en la calle debido a que se encontraban en celo), la población de animales callejeros aumentó a niveles alarmantes.

Los tiempos están cambiando

Gracias en parte a la AHPPA, la actitud con respecto a los animales está cambiando gradualmente. La organización no solamente rescata a animales abusados, sin hogar y abandonados, sino que también su clínica veterinaria es única en Costa Rica. Ofrece servicios de esterilización/castración y otros a un muy bajo o ningún costo para los residentes, a la vez que subsidia los costos de la esterilización de animales callejeros.

La clínica actualmente esteriliza a 12,000 animales por año y da tratamiento a otros 6,000 debido a lesiones. La AHPPA recibe cualquier animal, incluyendo vacas, cabras, tucanes, armadillos y loras. El refugio tiene una fenomenal tasa de adopción del 80% y todos los animales que encuentran un hogar son entregados ya esterilizados.

"Nosotros no tenemos problemas de devolución de animales dados en adopción. Intentamos mantenernos informados [acerca de los animales] cuando son adoptados; siempre ayudamos al animal con las vacunas o cuando se enferman,” menciona Schnog.

La experiencia nos ha enseñado que la única manera de crear un impacto duradero con respecto a la sobrepoblación de animales domésticos es por medio de la esterilización. Claramente los esfuerzos de Lilian están brindando una solución humanitaria y de largo plazo.

Orígenes humildes

Los humildes orígenes de la AHPPA comenzaron con un edificio donado en 1982, el cual se completó con varias jaulas y más de 100 perros y gatos. La Sociedad Mundial para la Protección de los Animales había heredado la propiedad y la convirtió en un albergue para animales.

Schnog fundó la AHPPA en 1992 y con el apoyo económico de HSI, ella se hizo cargo de las instalaciones. Con nuestro apoyo continuo y su capacitación, la AHPPA ha llegado a ser un Defensor de los Animales de HSI. En solamente 12 años, la organización ha duplicado su personal para satisfacer las necesidades de la comunidad.

En la actualidad la AHPPA ofrece educación pública informal diariamente: el personal habla con los visitantes sobre la protección de los animales y los envía a sus hogares con literatura. Schnog indica que los esfuerzos educativos de la AHPPA pronto serán más formales cuando se construya un salón de clase en el lugar. El objetivo del salón de clase, según indicó, es permitir que las personas “observen y sientan” los efectos del abuso y el abandono en los animales así como promover la compasión ante todas las criaturas. Schnog espera que esto ayude a prevenir otro caso como el de Pepito.

La ley y el orden

Las personas responsables de las lesiones de Pepito nunca fueron identificadas. Pero incluso si hubiesen sido identificadas, no existía en aquel momento una ley para castigar a los abusadores. Las cosas son muy diferentes hoy en día. A través de la persistencia de un miembro de la junta de la AHPPA y con la asistencia del programa First Strike de la Humane Society of the United States, las leyes han de hecho sido mejoradas.

First Strike ha documentado la relación entre la crueldad hacia los animales y la violencia intrafamiliar y trabaja arduamente para hacer que esta conexión sea clara para las agencias del orden público y de servicio social. Diane Fernández, una miembro de la junta de la AHPPA y abogada, sostuvo varias reuniones con jueces locales para discutir este vínculo. Sus conferencias fueron tan exitosas que se le solicitó repetirlas ante cortes de mayor nivel y en otras regiones.

Muchas reuniones más tarde, el gobierno de Costa Rica decidió implementar su primera ley de protección animal, la cual no solamente hace del abuso una ofensa castigable, sino que también específica cuales comportamientos se consideran como abuso. Aún mejor, si una organización puede probar que un animal está siendo abusado, ahora tiene el derecho de rescatar al animal con ayuda de la policía.

La ley también especifica los motivos para la práctica de la eutanasia aceptable. Aunque en determinado momento fue una práctica común de control de animales, el envenenamiento de animales ya no es legal. Si la eutanasia es necesaria, la misma debe ser realizada por un veterinario sin que represente dolor alguno para el animal.

Aunque estas nuevas leyes no son perfectas, son un paso en la dirección correcta y contribuyen a la mejoría de la opinión de las personas sobre los animales, indica Schnog.

La AHPPA ha logrado grandes avances en el incremento de la concientización sobre la crueldad y la sobrepoblación animal. Su éxito en promover la compasión por los animales por medio de la educación y la concientización y a través del programa First Strike ha cambiado las actitudes así como las leyes. La AHPPA se ha desarrollado en base a un personal dedicado y una juntad directiva comprometida. Esta es una instalación modelo en esta desafiante región del mundo.

*Pepito murió por causas naturales el 16 de Mayo del 2005 luego de 12 felices años en la AHPPA.

  • Suscribirse
  • Tomar Acción