• Share to Facebook
    • Twitter
    • Email
    • Print

December 31, 2009

La Moratoria de la CBI a la Cacería Comercial de Ballenas

Humane Society International

Refiriéndose a la ballena azul, el ex-Secretario del Interior Stewart L. Udall dijo acerca de la década de 1970 “Esta década podría pasar a la historia como el inicio del fin de la vida del animal más grande que jamás haya habitado la tierra. De ser así, será otro sombrío monumento a la miope sobreexplotación del tesoro de la vida silvestre del mundo por parte del hombre."

En 1972, las Naciones Unidas realizaron su primera conferencia sobre el medio ambiente en Estocolmo, Suecia. Esta reunión marcó el inicio para los activistas de la protección de las ballenas en contra de la CBI. Mientras que activistas individuales hacían cabildeo con delegados adentro y los grupos de protección animal realizaban demostraciones afuera, los delegados de la ONU adoptaron por unanimidad una resolución que recomendaba una moratoria de diez años para la cacería comercial de ballenas. Sin embargo, unas semanas después en la reunión de la CBI en Londres, los países cazadores de ballenas rechazaron tajantemente el llamado para establecer la moratoria.

Entre 1972 y 1982, se dieron intensos enfrentamientos; muchos grupos de protección de ballenas, incluyendo a Humane Society of the United States, participaron en esta lucha de una década. Cada año la CBI rechazó la moratoria pero gracias a nuestra presión, estableció cuotas cada vez más bajas.

El enfrentamiento definitivo entre los países cazadores y no-cazadores ocurrió en 1982. Finalmente se alcanzó la mayoría de tres cuartas partes para aprobar una moratoria indefinida. Las concesiones realizadas para alcanzar la moratoria, sin embargo, incluían su implementación hasta 1986 y la promesa de revisar los efectos de la moratoria sobre las poblaciones de ballenas a partir de 1990. La moratoria permanece en vigor actualmente simplemente porque Japón, Noruega e Islandia, países que apoyan la cacería, no han conseguido reunir la mayoría de tres cuartas partes de los votos necesarios para impugnarla.

Excepciones a la moratoria

Decididos a continuar con la cacería, varios países encontraron portillos dentro de la moratoria. De acuerdo a las reglas de la CBI, ciertos países o grupos de personas pueden seguir cazando ballenas bajo ciertas condiciones. Noruega, Japón, Perú y la Unión Soviética ejercieron su derecho de presentar objeciones formales a la moratoria bajo este tratado, afirmando de hecho que no se plegarían a ésta.

Perú después retiró su objeción.

Japón, temiendo una respuesta de los EE. UU. mediante embargos pesqueros, retiró su objeción en 1988 tras la presentación de una demanda por parte de organizaciones no-gubernamentales. Sin embargo, comenzó su mal llamado programa científico de cacería de ballenas en 1987, utilizando un portillo que permite programas de investigación letales. La cláusula de investigación tenía la intención de permitir la caza de unas pocas ballenas cada año para responder a interrogantes científicas que solo podían aclarase examinando animales muertos. Sin embargo, esta ha sido viciada y aprovechada por el Japón, que aumenta sus “tamaños de muestra” cada año y vende la carne y la grasa en su mercado doméstico.

El cumplimiento total de la moratoria no ocurrió sino hasta 1989. Japón ahora quiere reiniciar la cacería comercial de ballenas, pero en vista de que retiró su objeción a la moratoria, debe ya sea abandonar la CBI o continuar expandiendo su cacería científica de ballenas.

Noruega, dándole seguimiento a su objeción inicial, reanudó la cacería comercial de ballenas en 1993.

La posibilidad de que Rusia vuelva a la cacería comercial de ballenas es preocupante. Necesitada de un influjo de divisas, Rusia podría ver en la cacería comercial de ballenas una forma de alcanzar esto. Islandia y Corea del Sur también aprovecharon el portillo de la cacería científica. Así pueden explotar el mercado de carne de ballena del Japón. Casi todos los años, la CBI adopta resoluciones que señalan a estos programas científicos de cacería de ballenas como inadecuados e inútiles.

Corea del Sur ha cesado la cacería científica pero ha expresado su interés en la cacería comercial.

Japón no solo continuó con su programa de “investigación” sino que lo expandió. En el 2000 el país agregó a los cachalotes y a las ballenas de Bryde a los cientos de ballenas que caza cada año. Añadió al rorcual Sei en el 2001, a las ballenas de aleta en el 2005 y en diciembre del 2007 anunció sus planes de empezar a cazar ballenas jorobadas cerca de la Antártica.

Islandia detuvo su cacería científica y eventualmente se retiró de la CBI, diciendo que la organización se había vuelto demasiado proteccionista. En el 2002, Islandia se reintegró ilegalmente a la CBI con una reserva a la moratoria y empezó nuevamente la cacería científica al año siguiente. Posteriormente comenzó con la cacería comercial de ballenas minke y de aleta en el 2006.

Las ballenas que han muerto desde la moratoria a la cacería comercial

Desde que la moratoria a la cacería comercial de ballenas entró a regir en 1986, han muerto cerca de 30.000 ballenas, de las cuales más de 23.000 fueron cazadas por Japón, Noruega e Islandia. El número de ballenas cazadas en años recientes se encuentra entre los más altos desde que la moratoria está en vigor (aunque siguen siendo una fracción del total histórico), y continúan aumentando [PDF].

  • Suscribirse
  • Tomar Acción