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October 23, 2007

Atracciones de Nado con Delfines en el Caribe y otros Lugares

Humane Society International

En el 2004, HSUS publicó un artículo web que examinaba la situación global actual con respecto al aumento de delfinarios y de atracciones de nado con delfines (SWTD por sus siglas en inglés). En ese entonces, sabíamos de al menos 14 exhibiciones de nado con delfines operacionales en el Caribe, y de siete u ocho más en fase de planificación. Ahora sabemos de al menos 21, con al menos ocho más propuestas. También sabemos de propuestas para abrir nuevas atracciones en Turquía y Dubái, y existen rumores de una instalación planificada en Carolina del Norte en los EE. UU.

Pero sin duda alguna, el Caribe es el corazón de los delfinarios del mundo. La industria de los barcos de crucero alimenta su crecimiento: los puertos de destino tienen que competir por los dólares de los pasajeros con excursiones en tierra que puedan ser disfrutadas en pocas horas. Los delfinarios, y especialmente las atracciones de nado con delfines, no solo cumplen en términos de tiempo, sino que además son altamente lucrativas. Los pasajeros de líneas de crucero pagan hasta $150 por nadar media hora con los delfines y cientos, si no es que miles, de personas pueden pasar por una instalación (dependiendo de su tamaño y del número de delfines que tenga) en un solo día. Desafortunadamente, muchos de los países involucrados carecen de regulaciones que fiscalicen la operación de las exhibiciones de delfines en cautiverio y la mayoría utiliza animales capturados en la naturaleza.

Cuba sigue siendo la fuente primaria de delfines nariz de botella capturados en la región. Cuba insiste en que sus operaciones de captura son sostenibles y basadas en ciencia probada. Sin embargo, un artículo recientemente publicado en el Latin American Journal of Aquatic Mammals, (1) basado en información originalmente presentada al Subcomité sobre Pequeños Cetáceos del Comité Científico de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), sostiene que aún no existe evidencia para apoyar tales afirmaciones. A pesar de investigar a lo largo de los últimos 10-12 años, Cuba aún no ha realizado una estimación de población de los delfines costeros que son objeto de capturas (y virtualmente ninguno de los resultados de esta “investigación” ha sido publicado en la literatura científica revisada por pares). La cuota anual de captura ha sido fijada en 15 animales vivos durante muchos años; sin una completa evaluación de población o al menos unas cifras estimadas de trabajo, la afirmación de que estos niveles de capturas son sostenibles carece totalmente de merito.

Humane Society International ofrece las siguientes actualizaciones (negativas y positivas) relacionadas con el desarrollo de delfinarios, principalmente en el Caribe pero también en otras regiones del mundo:

 Panamá (*Actualización!)  Jamaica
 Aruba y Curazao  Venezuela
 Islas Salomón (*Actualización!)  Costa Rica
 St. Maarten República Dominicana
Belice Antigua y Barbuda
Islas Caimán Estrategia de los barcos de crucero

Evidentemente, la situación de los delfines en cautiverio en el Caribe sigue siendo cambiante. Nuevas instalaciones son constantemente propuestas, rechazadas, abiertas, y muy de vez en cuando, cerradas. Nuestra iniciativa para abordar el problema desde el lado de la demanda reuniéndonos con las compañías de barcos de crucero con suerte dará frutos y disminuirá la demanda por estas atracciones en el Caribe y otros lugares. En el lado de la oferta, aun debemos desenmascarar y poner en evidencia a los operadores de capturas y a los empresarios de delfinarios dondequiera que aparezcan y pretendan establecerse.

Nueva investigación es constantemente publicada, con resultados que frecuentemente confirman lo que nuestro sentido común nos indica que es cierto: que los delfines no son aptos para el confinamiento en tanques de concreto o en pequeños encierros marinos y no poseen propiedades curativas mágicas. La publicación revisada por pares más reciente que desacredita los mitos que rodean a los delfines en cautiverio fue publicada por Lori Marino y Scott Lilienfeld en Anthrozoos.(2) Ellos ofrecen una crítica de la terapia asistida por delfines que indica claramente que esta cura milagrosa ni es milagrosa, ni es cura.

Pero el hecho es que existe una demanda por este “producto”: delfines en cautiverio actuando para nosotros, nadando con nosotros, curándonos. De no ser así, organizaciones como HSUS/HSI no estarían respondiendo constantemente a alertas de acción y solicitudes de ayuda de parte de comunidades locales. Debemos abogar ante las personas que visitan estos delfinarios, que quieren nadar con delfines, que quieren que los delfines curen a sus niños: debemos convencerlos de que hagan una pausa y consideren la situación desde el punto de vista de los delfines. Los delfines no quieren interactuar con nosotros tanto como nosotros queremos interactuar con ellos. En una caricatura reciente, el artista Paul North mostró a dos delfines nadando juntos, uno diciéndole al otro “si solo pudiera hacer una cosa antes de morir, sería nadar con una pareja de adultos de Connecticut.” Desde esta perspectiva, el ansia de estar cerca de estas fascinantes criaturas tal vez pueda verse como el egoísta deseo que es. El deseo es comprensible, pero no toma en cuenta los intereses de los animales.

Si alguna vez usted se encuentra nadando con un delfín en el amplio océano azul, inesperadamente, espontáneamente, con el acercamiento siendo completamente voluntario y sin costo alguno de parte del delfín, agradezca el evento y no lo desperdicie tratando de confinar esta experiencia a un tanque o un encierro y pagando $150 por ello.


 

1. Van Waerebeek, K., Sequeira, M. Williamson, C., Sanino, G.P., Gallego, P., and Carmo, P. 2006. Live captures of common bottlenose dolphins Tursiops truncatus and unassessed bycatch in Cuban waters: evidence of sustainability found wanting. LAJAM 1:39-48.

2. Marino, L. and S.O. Lilienfeld. 2007. Dolphin-assisted therapy: More flawed data and more flawed conclusions. Anthrozoos 20: 239-249.

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