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January 7, 2005

Recientes Medidas Internacionales de Protección a los Tiburones Son Insuficientes

Humane Society International

  • istockphoto

Por Rebecca Regnery

Los tiburones, probablemente sea justo decir, generan más miedo en los humanos que cualquier otro animal en el océano. Hollywood tiene parte de la responsabilidad, desde luego, pero también la tiene el interminable desfile de DVD y libros que fomentan nuestra aparentemente inagotable necesidad de asustarnos a nosotros mismos con historias de “tiburones asesinos”. Incluso la misma palabra “tiburón” implica una amenaza.

Y aunque es verdad que los tiburones son unos de los mayores depredadores de los océanos, la verdad más amplia es que los tiburones tienen mucho más que temer de los humanos que lo que las personas tienen de estos legendarios peces. Las Naciones Unidas estiman que más de 100 millones de tiburones son capturados cada año, ya sea como blanco de pesquerías comerciales o como subproducto de otras pesquerías, y estudios muestran que las poblaciones de tiburones han disminuido en un 90% alrededor del mundo en los últimos 50 años.

La comunidad internacional ha comenzado a reconocer esta grave amenaza a los tiburones. En los últimos 5 años, organismos internacionales han solicitado a las naciones que desarrollen planes de conservación de tiburones o han aprobado mayores protecciones para los peces.

“Estas acciones son señales positivas de que la comunidad internacional está tomando seriamente al aleteo de tiburón y otras formas de cacería de tiburón,” dijo Nicola Beynon, administradora de campañas de vida silvestre y hábitat para la oficina de Humane Society en Australia. “Sin embargo ninguna de ellas resolverá el problema. El problema no se resolverá hasta que todos los países adopten prohibiciones explícitas al aleteo de tiburón y desarrollen planes de conservación.”

Las amenazas a los tiburones

La mayoría de las poblaciones de tiburones son extremadamente vulnerables a amenazas como la sobreexplotación y los hábitats amenazados porque, en general, son de larga vida y de lenta maduración y reproducción. Varias especies de tiburones no alcanzan la madurez sexual hasta cumplir los 15 años y algunas tienen solo una o dos crías cada año.

Algunas especies (como el mako y la mielga) son buscadas por las pesquerías comerciales, las cuales venden carne de tiburón para en platos de “fish and chips”, entre otros productos. Lo que es más, los tiburones son capturados como subproducto de pesquerías que buscan otras especies tales como el atún y el pez espada.

Los tiburones también son capturados regularmente por sus aletas para hacer una exquisitez asiática conocida como sopa de aleta de tiburón. En una repudiable y derrochadora práctica conocida como aleteo de tiburón, un tiburón es capturado, sus aletas cortadas frecuentemente mientras está aún con vida, y el resto del animal es arrojado de vuelta al mar, muerto o agonizando. El resto del cuerpo es mucho menos valioso que las aletas, y el tener que llevar al tiburón entero a puerto ocupa mucho espacio en la embarcación, especialmente con los tiburones grandes.

Muchos países, incluyendo a Australia (como resultado directo del cabildeo de la oficina australiana de HSI), los EE. UU., Brasil, Canadá y la Unión Europea han prohibido la práctica inhumana del aleteo de tiburón. Exigen que cualquiera que traiga aletas de tiburón a puerto deba también traer el resto del cuerpo.

La respuesta internacional

El agotamiento de las poblaciones de tiburones ha llevado a varios acuerdos internacionales que aumentan la protección para el famoso pez. En 1999, la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) adoptó un Plan de Acción Internacional para la Conservación y el Manejo de los Tiburones. La FAO ha solicitado a las naciones que pescan tiburones que desarrollen planes para la conservación de los tiburones, pero hasta la fecha, pocos lo han hecho. En el 2004, la Asamblea General de la ONU llamó a las naciones a prohibir las pesquerías de aleteo de tiburón.

En noviembre del 2002, delegados de la 12ava Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) decidió incluir a los tiburones ballena y peregrino en el Apéndice II, que requiere permisos de exportación para cualquier comercio internacional de estas especies. La protección de CITES para los tiburones fue inicialmente considerada en 1994, pero no fue sino hasta el 2002 que propuestas de protección de tiburones, esta vez del Reino Unido y Las Filipinas, obtuvieron suficientes votos conservacionistas para sortear la férrea oposición de países favorables a la explotación tales como Japón, Noruega y China.

En octubre del 2004, los delegados de CITES dieron otro importante paso hacia la protección de los tiburones al aprobar una propuesta de Australia y Madagascar para añadir al tiburón blanco al Apéndice II, lo que exigirá el monitoreo de la sostenibilidad del comercio de mandíbulas, dientes y aletas de tiburón blanco. De nuevo, los votos conservacionistas superaron los votos de países como Japón, Noruega e Islandia. Además, el Comité de Animales de CITES decidió examinar otras especies de tiburones que pueden beneficiarse de la protección de CITES.

Al mes siguiente , noviembre del 2004, la World Conservation Union, conformada por más de 1000 organizaciones gubernamentales y no-gubernamentales de más de 140 países, adoptó una recomendación solicitándoles a todos los estados prohibir el aleteo de tiburón y exigiendo que las aletas de tiburón sean traídas a puerto adheridas a los cuerpos.

Ese mismo mes, los 63 países miembros de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico (ICCAT por sus siglas en inglés ) adoptaron, por consenso, la primera prohibición internacional al aleteo de tiburón. La propuesta fue encabezada por los EE. UU. y copatrocinada por la Comunidad Europea, Canadá, Japón, México, Panamá, Suráfrica, Trinidad & Tobago y Venezuela.

En junio del 2005, la Comisión Interamericana del Atún Tropical (IATTC por sus siglas en inglés ) siguió el ejemplo de la ICCAT y adoptó, por consenso, un lenguaje similar prohibiendo el aleteo de tiburón por parte de las pesquerías de atún administradas por la IATTC en el océano Pacífico este. La resolución, que además pretende mejorar la información sobre tiburones en las pesquerías de la IATTC, fue copatrocinada por los EE. UU., la Unión Europea, Japón y Nicaragua.

HSI está trabajando para convencer a los países miembros de otros acuerdos internacionales tales como la Comisión para la Conservación del Atún de Aleta Azul del Sur (CCSBT por sus siglas en inglés ), la Comisión del Atún del Océano Indico (IOTC por sus siglas en inglés ), y la Comisión de Pesquerías del Pacífico Central y Oeste (WCPFC por sus siglas en inglés ) de que sigan el ejemplo de la ICCAT y la IATTC.

“El tiempo para la espera se ha acabado,” señala Beynon. “Los tiburones están muriendo por millones, mientras que los países continúan sin actuar. La comunidad internacional no debería aceptar más estas tácticas. Yo sé que HSI no lo hará.”

Lo que usted puede hacer

  • Nunca consuma sopa de aleta de tiburón.
  • Evite toda carne de tiburón, incluyendo “fish and chips” y mako.
  • Evite los productos hechos con ingredientes provenientes de tiburón. El aceite de hígado de tiburón es usado en ungüentos contra las hemorroides, y el cartílago de tiburón es vendido a veces en tiendas de comida saludables como un preventivo de enfermedades.
  • Evite consumir pescado tal como el atún o el pez espada, que son capturados usando métodos que generan una importante captura involuntaria de tiburones y otras especies.
  • Solicítele a su gobierno que adopte medidas domésticas e internacionales para proteger a los tiburones. Si usted vive en los EE. UU., pídale al Servicio Nacional de Pesquerías Marinas que continúe abogando por una protección más fuerte de las especies de tiburones, incluyendo el apartado de CITES sobre el tiburón mielga, el cual es usualmente exportado como el pescado común usado para el “fish and chips”. En otros países, contacte a los ministerios de pesquerías y de ambiente y solicíteles que protejan a los tiburones.
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