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November 23, 2009

Inspirando a Jóvenes Defensores de la Vida Silvestre en las Plantaciones de Cacao

Un curso de educación ambiental les enseña a niños de escuela sobre biodiversidad

Humane Society International

  • Niños de escuela muestran sus libros de colorear sobre cacao y biodiversidad.© HSI/Erick Bertin

  • Karen Aguilar de HSI ayuda a los niños a identificar la vida silvestre que existe en las plantaciones de cacao.© HSI/Erick Bertin


  • Los niños protagonizan su propia obra de marionetas.© HSI/Erick Bertin

por Erick Bertin      

Hoy nuestra jornada empieza antes de que los primeros rayos de luz iluminen la ciudad de San Carlos, en la margen del Lago Nicaragua. Tenemos un largo día por delante, así que será mejor ponernos en marcha.

La escuela de El Rotulo, ubicada a menos de 40 kilómetros de San Carlos, es una de dos que visitaremos hoy. De hecho habíamos planeado visitarla hace dos días, pero debido a las continuas lluvias, los caminos de montaña se volvieron intransitables incluso para vehículos todo terreno, obligándonos a reprogramar la visita y a cambiar nuestro confiable automóvil por un cabalgata algo accidentada de más de dos horas.

Estamos aquí para realizar un taller de educación ambiental llamado “El Cacaotal: Riqueza y Abundancia Natural” como parte del programa de HSI de producción de cacao amigable con el ambiente financiado por el Departamento de Estado de los EE. UU. Nuestro objetivo es promover la importancia de la protección de la vida silvestre entre los niños de las comunidades productoras de cacao.

Para hoy, las tres clases de primaria de la escuela participarán en el curso de tres horas. La llegada de cinco foráneos ha despertado el interés de toda la escuela: parece que entre más lejos nos desplazamos, más entusiasmo muestran los niños, y El Rotulo no es la excepción.

Para ellos, el cacao es un artículo común, ya que las plantaciones de cacao son muy numerosas aquí. Todos saben lo que es, todos lo han visto y todos lo han probado. Así que habiéndonos presentado, es momento de dejar correr la imaginación y les pedimos a los niños que dibujen una plantación de cacao. Árboles de todas formas y tamaños y frutos de multitud de colores se combinan para darles vida a las hojas en blanco.

Luego llega el turno de las marionetas: sentados en el piso, los niños actúan como murciélagos, perezosos, monos, ardillas y muchos otros animales mientras escuchan a la educadora ambiental de HSI, Karen Aguilar, explicarles el papel de cada uno de estos animales y el por qué es importante protegerlos. Les corresponde entonces a los niños hacer lo correcto: preservar la plantación de cacao, hogar de al menos 190 especies de plantas y animales silvestres.

Al acercarnos al final del taller, entregamos libros de colorear y de actividades, uno para cada estudiante, para que puedan seguir aprendiendo sobre el cacao y los diferentes animales que viven dentro y alrededor de las plantaciones de cacao. A los maestros también se les entrega una guía de enseñanza del curso para ayudarlos a reproducirlo una vez que nos hayamos marchado.

Tras muchas horas y un muy largo viaje a caballo, tenemos razones para estar satisfechos: realizamos los talleres programados para unos 70 niños de forma exitosa y con un poco de suerte, habremos alcanzado a 300 estudiantes antes de que finalice la semana. Para cuando los talleres concluyan a finales de noviembre, ellos se unirán a unos 1200 condiscípulos de 30 escuelas en Nicaragua y Costa Rica.

La imagen de cientos de rostros sonrientes, recién nombrados defensores de la vida silvestre, hace que todo el arduo trabajo valga la pena.

(Erick Bertin, Karen Aguilar y Antonio Mora de HSI fueron acompañados por los técnicos en cacao Miguel Cortez y Rodolfo Hernandez.)
 

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