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January 14, 2010

Rescate de Pericos

Humane Society International

  • Polluelos de pericos de frente roja llegan a ARCAS. Fernando Martinez/ARCAS

  • Al llegar, los pericos reciben una evaluación de salud. Fernando Martinez/ARCAS

  • El monitoreo de salud continúa conforme los pericos crecen. Fernando Martinez/ARCAS

  • Unos pericos disfrutan de su comida en ARCAS. Fernando Martinez/ARCAS

Todos los hermosos polluelos de un nido de pericos frente roja habitaban tranquilamente en el bosque guatemalteco cuando se oyeron voces venir desde abajo. La tranquilidad del bosque fue rota por un grupo de delincuentes furtivos que vinieron a sustraer a los pericos de sus nidos para venderlos en el mercado ilegal de mascotas.

Debido a la gran demanda de pericos como mascotas, las poblaciones silvestres de pericos frente roja han disminuido sustancialmente y la especie se considera actualmente como amenazada. Estos magníficos pericos son frecuentemente arrebatados a sus padres, drogados y metidos brutalmente en cajas de cartón, antes de ser transportados ilegalmente a través de América Central, destinados al mercado ilegal de mascotas de los EE. UU. Muchos de los polluelos se sofocan o mueren aplastados cuando los contrabandistas amontonan más y más recién nacidos en pequeñas cajas antes de cargarlas en un camión y llevar a estas aves hacia el norte.

Rescate y rehabilitación

Felizmente, gracias a los diligentes esfuerzos de la Policía Ambiental Guatemalteca, estos contrabandistas de pericos en particular fueron interceptados y los polluelos de pericos recibieron una segunda oportunidad en el Centro de Rescate de ARCAS en Petén, Guatemala. HSI ha trabajado estrechamente con ARCAS desde el 2003 para crear instalaciones de cuido de animales y encierros para rehabilitar y enviar a estas especies amenazadas de regreso a los bosques. Desafortunadamente, muchos de los polluelos no sobrevivieron el maltrato al que fueron sometidos por los contrabandistas. Aquellos que sí lo hicieron tenían muy pocas plumas y estaban severamente deshidratados cuando llegaron al centro de rescate.

Una vez llegados a manos del preocupado personal del centro, los pericos fueron examinados por veterinarios y luego llevados a la sección de neonatos de la sección de cuarentena. Los polluelos eran supervisados cada hora y alimentados manualmente para restablecerles la salud. Una vez que los polluelos recobraron fuerzas y empezaron a desarrollar plumas, fueron llevados a encierros de rehabilitación y marcados con anillos de identificación para permitir su monitoreo después de su liberación. Durante esta fase de la rehabilitación, los pericos aprendieron a alimentarse por sí mismos y empezaron a desarrollar fuerza en las alas y músculos. 

Adaptación y liberación

Eventualmente, llegó el momento para los cuidadores de decir adiós a estas aves, y estas pasan a encierros pre-liberación, aisladas de los humanos, para que puedan aprender a no acercarse a las personas y por lo tanto aumenten sus posibilidades de sobrevivir en la naturaleza. En estos encierros para vuelo de aves, los pericos se alimentaron de árboles nativos y formaron grupos sociales de 10 a 12 aves. Tras muchos meses de adaptarse al ambiente natural y crear lazos con otros pericos, el personal del centro de rescate decidió que los pericos, que anteriormente estuvieron destinados a una vida en cautiverio, están ahora listos para regresar a la naturaleza.

El personal del centro de rescate de vida silvestre trabajó estrechamente con el gobierno y universidades locales para escoger un lugar apropiado para la liberación que refuerce las poblaciones existentes de pericos de frente roja. El lugar fue elegido y en un espectacular día soleado de noviembre del 2009, los una vez débiles y maltrechos pericos, ahora casi irreconocibles con sus plumas brillantes y fuertes y firmes cuerpos, fueron llevados a un vehículo del centro de rescate. Su destino: los bosques de Petén, Guatemala. Las jaulas fueron descargadas y las puertas se abrieron, liberando una repentina explosión de vibrantes colores y plumas. Las aves volaron en una magnífica parvada hacia los árboles frutales cercanos y empezaron a llamarse unos a otros y a percibir todo el esplendor del bosque. Los pericos que una vez estuvieron condenados a una vida de cautiverio y aislamiento son ahora libres para vivir en la forma en que la naturaleza lo planeó. Las aves serán estrechamente monitoreadas por el personal del centro de rescate para documentar su éxito en reproducirse y adaptarse a su nuevo ambiente a largo plazo. Ahora los pericos frente roja prosperarán en los bosques de Petén.                      

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