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October 25, 2011

En Colombia, los Caballos Jalan Cargas Muy Pesadas

Humane Society International

  • Transportando material de reciclaje. Alex Rothlisberger/HSI

  • Buscando signos de abuso. Alex Rothlisberger/HSI

  • Compitiendo con vehículos motorizados. Alex Rothlisberger/HSI

  • Una profesión heredada de generación en generación. Alex Rothlisberger/HSI

  • Este caballo decomisado muestra señas de posible abuso. Alex Rothlisberger/HSI

  • Exhausto de galopar sobre el pavimento. Alex Rothlisberger/HSI

  • La mayoría de los conductores de VTA no tienen documentos de identidad. Alex Rothlisberger/HSI

  • Descansando entre paradas. Alex Rothlisberger/HSI

  • Aprendiendo a compartir las vías. Alex Rothlisberger/HSI

por Alexandra Rothlisberger

Los vehículos de tracción animal (VTA) han sido por mucho tiempo un tema de interés para los grupos de bienestar animal en Colombia.

Mejor conocidas como VTA, estas carretas con cuatro llantas de automóvil son utilizadas para llevar cargas pesadas de materiales de reciclaje desechos de construcción, muebles y otros bienes. Con frecuencia, las enormes cargas son robadas. Y siempre son jaladas por pequeños y desnutridos caballos que a duras penas pueden hacerles frente.

En un día típico, los caballos mueven las carretas al lado de buses y automóviles, atravesando puentes de un lado a otro, abriéndose paso entre motocicletas y transeúntes mientras trotan sobre calles de cemento caliente. Pero en muchas ocasiones, un caballo choca con otro vehículo, pierde el sentido debido al cansancio o es arrastrado por la carreta cuando el animal no tiene la fuerza para jalarla cuesta arriba. Algunas veces, yeguas llegan incluso a parir en medio de la calle.

Done ahora para ayudarnos a mejorar las vidas de estos equinos de trabajo y de otros animales que están sufriendo.

Las organizaciones de bienestar animal en Colombia ciertamente lo han visto todo. Debido a que la necesidad de ayudar a estos caballos es tan grande, algunos grupos se concentran exclusivamente en este tema: ADA Colombia y la Fundación Amigos del Planeta en Bogotá y la Asociación Sentir Animal y PazAnimal en Cali.

Poniendo en evidencia la crueldad y el abandono

La tarea de tratar de ayudar a estos caballos es compleja. Las personas que dependen de ellos, llamados carreteros, han apelado a su derecho legal al trabajo y el gobierno no puede confiscarles sus animales sin substituirlos con algo que les permita seguir ganándose la vida. El negocio de los carreteros es heredado de generación a generación. Es una comunidad fuerte y bien organizada, que con ingresos extremadamente paupérrimos es también muy pobre y ha sido ignorada durante décadas por su propio gobierno.

HSI visitó Bogotá y acompañó a la Fundación Amigos del Planeta en uno de los operativos que realizan cada semana en los barrios más pobres y peligrosos de la ciudad.

Los animales se encuentran mayormente en malas condiciones físicas, sin jamás haber tenido acceso a un veterinario o a un herrero. Trabajan las 24 horas del día, sin descanso entre cada turno. No son alimentados adecuadamente y el agua que consumen la encuentran en charcos y en afluentes contaminados de la ciudad. Muchos tienen lesiones expuestas, heridas con sangrado y cicatrices que reflejan la crueldad que sufren, como un ojo inflamado luego de que un caballo fuera golpeado en la cabeza con un bastón de hierro.

ADA Colombia y la Fundación Amigos del Planeta realizan estas operaciones en conjunto con “auxiliares”, es decir, policías en entrenamiento. Ellos detienen a los VTA para revisar las condiciones del animal, buscando lesiones, heridas y signos de abuso y malnutrición y para asegurarse que cada uno tenga sus herraduras. Si el caballo se encuentra en mal estado físico, los grupos tienen la facultad legal de llevárselo para que reciba atención veterinaria. La mayoría de las veces, no existen recursos disponibles para atender a más caballos, de modo que los operativos son en realidad una forma de demostrar que alguien está pendiente de los caballos.

Cuando los grupos de bienestar animal responden a una emergencia tal como una colisión entre un caballo y un vehículo, éstos deben actuar rápido, ya que se sabe que carreteros han subido caballos a las carretas y en su apuro por marcharse los han dejado caer en la esquina más próxima. Los dueños de las carretas a menudo están armados con cuchillos y bates y se reúnen rápidamente para apoyarse mutuamente. Con frecuencia, los defensores de los animales deben aplicar la eutanasia a un equino agonizante y después retirarse sin el cuerpo; existen muchos mataderos ilegales que comprarían al animal muerto y lo procesarían para alimento, de modo que los carreteros no se arriesgan a perder el dinero que un caballo muerto puede generar habiendo perdido ya los ingresos que el animal producía en vida.

Trabajando por una transición

Medellín es la primera ciudad en Colombia en implementar una solución para beneficiar tanto a los animales como a los dueños. Tras años de trabajar en el tema, la ciudad sustituyó todos los caballos de trabajo dentro de los límites de la ciudad ya sea con una motocicleta con techo y espacio de carga hasta para 700 kilos o con capital semilla inicial para aquellos que deseaban cambiar de profesión. Medellín, la segunda ciudad más grande de Colombia, ha prohibido el tránsito de caballos a través de sus calles. Los caballos que fueron entregados durante el periodo de tiempo designado fueron llevados a granjas y están ahora a salvo de todo tipo de abuso.

Para ayudar a acelerar este proceso en las otras dos mega-ciudades del país, HSI organizó un foro en Cali el pasado mes de septiembre. Haga una donación para apoyar nuestros esfuerzos.

Alexandra Rothlisberger es administradora de programas de HSI para Latinoamérica y el Caribe.

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