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July 5, 2012

Día Cuatro en la CBI 64: Reporte #1

“Plásticos, Benjamin, plásticos”: desechos y desperdicios en el ambiente marino

Humane Society International

  • Además de propuestas que buscan reabrir la cacería comercial de ballenas en la CBI, las ballenas deben enfrentar múltiples amenazas emergentes. Mariano Sironi/ICB/WCI

por Bernie Unti

Son pocas las personas de cierta edad que no recuerdan el consejo del Sr. McGuire para Benjamin Braddock en el filme de 1967, El Graduado. De la misma forma, apenas si hay alguien entre los países y organizaciones con ideales comunes en conservación y protección de ballenas que no entienda que la cacería comercial de ballenas contemporánea es de hecho el menor de los problemas que éstas enfrentan en el siglo veintiuno.

Con más y más frecuencia en la CBI, y casi de manera invariable dentro de su Comité Científico, surgen los recordatorios de la necesidad urgente de acción para abordar las amenazas ambientales y de otra especie, tales como la contaminación tóxica, las enfermedades zoonóticas, las colisiones con embarcaciones, la pesca incidental y el cambio climático. El Comité Científico se ha convertido en una fuente de información, de entendimiento y de ideas concernientes a las poblaciones de ballenas alrededor del mundo.

Amenazas emergentes

Entre la multitud de preocupaciones ambientales que llamaron la atención durante la CBI 63 en Jersey y la CBI 64 en Panamá, los desechos marinos y sus efectos sobre los cetáceos lograron una mayor importancia, en parte como resultado de “Eating Plastic” (Comiendo Plástico), un informe del 2011 sobre el tema por parte del director científico de la Dolphin Conservation Society, Mark Simmonds.

¡Tú puedes ayudar! Toma acción ahora para salvar a las ballenas.

Es una triste y simple historia. El plástico y los materiales sintéticos se están acumulando en nuestros océanos y están causando un daño tremendo a los animales marinos con una estimación de 267 especies diferentes, que incluye algunas especies de cetáceos, que se sabe han sufrido por enmallamiento o por ingestión de desechos. Las bolsas plásticas, los elásticos, las cuerdas, los hilos de pesca y las redes atrapan a los animales marinos o llegan hasta sus estómagos, causándoles lesiones e incluso la muerte por inanición o ahogamiento.

Tales desechos no se disuelven, sino que permanecen durante años, descomponiéndose en micro-partículas que absorben aun más contaminantes tóxicos y entran en la red alimenticia marina con consecuencias desconocidas para la vida marina.

Los desechos marinos se originan del impacto acumulado de las actividades humanas y de la dependencia del plástico, pero existen otros factores, como el tsunami que golpeó a Japón como consecuencia del terremoto de Tohoku en marzo del 2011, arrastrando una enorme e incuantificable cantidad de desechos mar adentro.

Un esfuerzo global para un problema global

Coincidentemente, ese mismo mes el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) de los EE. UU. patrocinaron la 5ta Conferencia Internacional sobre Desechos Marinos, la cual produjo el “Acuerdo de Honolulu”, una guía de doce acciones fundamentales para reducir los desechos marinos. El Acuerdo de Honolulu llamaba a los países y a las agencias alrededor del mundo a contribuir con los esfuerzos para evaluar y abordar el problema de los desechos marinos.

En Panamá el Comité Científico de la CBI, en conjunto con el Comité de Conservación, decidió patrocinar un taller con resultados publicados, “para entender mejor los efectos de las interacciones de los desechos a nivel individual y de poblaciones; para identificar y clasificar los tipos y fuentes clave de desechos que contribuyen a los enmallamientos o que son ingeridos por cetáceos y examinar los mecanismos por los cuales éstos llegan al ambiente marino, con el objetivo de identificar posibles medidas de mitigación; diseñar y desarrollar una base de datos centralizada incluya casos de interacciones de desechos para obtener estimados más certeros de la incidencia de mortalidad y lesiones, ayudar a detectar tendencias a lo largo del tiempo e identificar puntos de acumulación; y contribuir hacia una evaluación cuantitativa de la magnitud de las amenazas para los cetáceos.”

Ahora es solo cuestión de encontrar los fondos necesarios para financiar este oportuno e invaluable taller. 

Ayuda a HSI a seguir luchando por las ballenas: Dona y toma acción ahora.

El Dr. Bernard Unti es asesor sénior de política y asistente especial del Director Ejecutivo/Presidente de la Humane Society of the United States, y es delegado de Humane Society International ante la CBI.

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