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July 4, 2012

Día Tres en la CBI 64

Corea se une a Japón suscribiendo la cacería científica letal de ballenas

Humane Society International

  • La justificación de Corea para reanudar la cacería de ballenas minke es debatible en el mejor de los casos. istock/Erlend Kvalsvik

por Bernie Unti

Corea agitó las aguas en forma drástica en el Día Tres de la CBI 64, al declarar su intención de emprender una cacería científica letal de ballenas para beneficiar a los pescadores radicados y a aquellos cercanos a la ciudad industrial suroriental de Ulsan, sede de la CBI 57 en el 2005. La propuesta de Corea, insinuada en su declaración de apertura, se dio de frente con la ciencia misma, siendo censurada por los países amigables hacia las ballenas que la ven como un medio para abrir la puerta a la cacería comercial de ballenas, a la vez que citaban la calidad de la investigación no-letal que está siendo realizada por muchos países alrededor del mundo.

Corea anunció sus planes justo después de que Japón presentara su perenne solicitud sobre cacería costera de ballenas de pequeña escala, en sí misma una provocación para los partidarios de la moratoria global a la cacería de ballenas.

¡Tú puedes ayudar! Toma acción ahora para salvar a las ballenas.

La apuesta coreana tuvo el interesante efecto de poner a Japón a la defensiva sobre su propio permiso especial para la cacería científica según el Artículo VIII de la Convención Internacional para la Regulación de la Cacería Comercial de Ballenas. Habiendo solicitado que una votación sobre la propuesta de cacería costera de ballenas de pequeña escala se realizara otro día, Japón quedó entonces involucrado en un interesante debate sobre el valor de matar ballenas para estudiarlas.

Los programas “informales” coreanos de cacería de ballenas

Corea basó su decisión de realizar cacería letal de ballenas para la investigación científica en la afirmación de que esto ayudaría a diferenciar entre las ballenas minke de la “población J” y otras poblaciones de ballenas minke que migran desde la península coreana.

Japón ha realizado cacería de ballenas bajo el Artículo VIII durante muchos años, cazando por este medio algo menos de 9000 ballenas hasta ahora en el siglo veintiuno.

Corea fue de hecho el primer país que cazó ballenas bajo la excepción científica del Artículo VIII, haciéndolo durante una única temporada tras la implementación de la moratoria comercial global en 1986.

Aunque la declaración de apertura de Corea citó sus muchos años de autocontrol y respeto a la moratoria, se registraron 21 muertes ilícitas de ballenas por parte de pescadores coreanos en el 2011.   

Además, los pescadores coreanos han “cazado ballenas” bajo una regla de “pesca incidental no deseada” por muchos años. Corea reportó la captura de 458 durante los cinco años comprendidos entre 1999-2003, pero las pruebas genéticas a la carne de ballena en los mercados coreanos sugieren que tantos como 827 animales fueron capturados mediante este portillo.

Una empresa coreana construyó una planta procesadora en el 2005 para procesar carne y grasa de ballena.

La cacería costera pequeña escala es de todos modos comercial

En la segunda amenaza del día a la moratoria a la cacería comercial de ballenas, Japón presentó su propuesta sobre cacería costera de ballenas de pequeña escala, como lo ha hecho en numerosas ocasiones desde la década de 1980. Donna Petrachenko de Australia dio una breve declaración de rechazo, enfatizando que para muchos países la propuesta japonesa era simplemente una solicitud para una excepción a la moratoria sobre la cacería comercial de ballenas. Manifestando su deseo de ser “perfectamente clara”, Petrachenko dijo “Esto es cacería comercial de ballenas, simple y sencillamente.”

Los EE. UU. fueron uno de los muchos países en secundar las declaraciones de Australia. Japón decidió posponer su propuesta, dejando en camino libre para la maniobra de Corea.

Tal vez no haya sido coincidencia que Corea describiera su tentativo programa como uno de “cacería costera”, mientras que Japón se manifestó como uno de los principales defensores de la propuesta coreana.

Corea dijo que discutiría su propuesta con expertos científicos antes de proceder. Pero no está obligada a hacerlo según los términos del Artículo VIII. Ayuda a HSI a seguir luchando por las ballenas: Dona y toma acción ahora.

El Dr. Bernard Unti es asesor sénior de política y asistente especial del Director Ejecutivo/Presidente de la Humane Society of the United States, y es delegado de Humane Society International ante la CBI.

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